Martes, 20 de Abril de 2021

En lo últimos meses, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha erguido como máxima defensora de la hostelería en la región. Siempre que los datos de la pandemia se lo han permitido, ha optado por proteger a la hostelería y evitar a toda costa cierre totales porque se ha demostrado, asegura, que no es en estos establecimientos donde se producen los mayores contagios de covid.

Esta actitud le ha hecho cosechar un amplio puñado de detractores, incluido el Gobierno de Pedro Sánchez, pero, al mismo tiempo, le ha servido para ganar acérrimos adeptos entre los profesionales de la hostelería, incluso más allá de las fronteras de la Comunidad de Madrid.

Hoy mismo, en una concentración convocada por la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Albacete (APEHT) frente al Ayuntamiento de esta ciudad castellanomanchega se han podido escuchar gritos de «¡Queremos una Ayuso!» y carteles con esta misma frase y la fotografía de la presidenta madrileña.

El Gobierno de Castilla La Mancha, dirigido por el socialista Emiliano García-Page, decretó el pasado 18 de enero el cierre total de la hostelería de la región.

Una medida contra la que hosteleros de Albacete y Toledo han estallado hoy con protestas en ambas provincias bajo el lema «Queremos trabajar» y el ya mentado reclamo de tener una presidenta como la popular Diaz Ayuso.

No es la primera vez que hosteleros fuera de Madrid muestran públicamente su anhelo de tener dirigentes en sus comunidades que apoyen y protejan la hostelería como lo está haciendo la administración madrileña.

Hace apenas unos días, hosteleros de uno de los barrios más independentistas de Barcelona miembros de la Associació de Bars i Restaurants de Gràcia se manifestaban en plena calle al grito de «¡Ayuso ven aquí!».

Cataluña lleva más de tres meses con algunas de las restricciones más severas, lo que no ha evitado que hoy haya notificado 2.416 nuevos positivos por covid.

De las 17 comunidades autónomas, diez tienen clausurados bares y restaurantes (salvo en algunos municipios de baja incidencia) y, en las otras siete más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, se ha adelantado la hora de cierre.

Según el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzuel, «el sector está en la ruina».