Miércoles, 10 de Agosto de 2022

A sus 29 años, Javier Pérez Gallardo es el diputado más joven de la formación más joven de la Asamblea de Madrid, Vox, que con sus 12 escaños lleva año y medio situado en «el centro del debate» en Vallecas, a pesar de ser la quinta fuerza política.

«Todo gira en torno a Vox», asegura en una entrevista con Madrid Hoy en la que afirma que la formación que lidera Rocío Monasterio en la Comunidad de Madrid ha traído a la Asamblea algo que parecía que no había habido nunca antes, «sentido común».

Ese que Pérez desprende por los cuatro costados al explicar, pausado y didáctico, su visión sobre toda la actualidad y sobre esa demonización continúa que se hace de VOX desde la oposición.

«Cada vez que dicen extrema derecha durante el Pleno, nos tomamos un chupito de agua», cuenta, divertido, el diputado que rápidamente recobra la seriedad para asegurar que Vox jamás se ha definido como «extrema derecha» ni como «facha, fascista, homófobo o racista», sambenitos que, continuamente, le cuelgan a la formación.

«Yo condeno el fascismo y condeno el comunismo», declara contundente el diputado, al tiempo que recuerda que la Unión Europea (UE) rechaza en un mismo documento ambas ideologías «que han causado miles y miles de muertes y que han destruido la libertad, la igualdad y los derechos humanos».

Con todo, Pérez relativiza y asegura que no le importa que le insulten a él personalmente porque «la política a veces es así de sucia» pero sí que lo hagan a los cerca de cuatro millones de votantes que respaldaron a los de Santiago Abascal en las últimas elecciones generales.

Por eso, Vox ha solicitado esta semana al presidente de la Asamblea de Madrid, Juan Trinidad, que impida los ataques violentos contra el partido y no descarta emprender acciones legales después de que el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, llamara a Vox «el partido de la manada».

«Hay líneas rojas que no se pueden traspasar», alega Pérez, que subraya la importancia de pelear la «batalla cultural» que pasa por la «batalla del lenguaje».

El diputado lamenta que durante décadas la izquierda se ha ido adueñando de ese espacio ante la pasividad de la derecha (aunque matiza que, para él, el concepto «izquierda-derecha» está obsoleto) y ha impuesto una manera de pensar en la que proclaman la tolerancia únicamente si piensas como ellos.

«Yo quiero tener el derecho a disentir», expone, «hay que dar una verdadera batalla cultural y batalla de las ideas».

En este sentido, argumenta que existe una crisis » institucional, de los valores y de la verdad» que llega hasta el punto de la sinrazón y que el debate parlamentario se ha convertido en lo que hace cuarenta años era una caricatura.

CONSEJO DE LA JUVENTUD

Uno de los caballos de batalla de Pérez es la derogación del Consejo de la Juventud de la Asamblea de Madrid, un «chiringuito» que no representa ni al 6% de la juventud asociada y que viene a decir «que los jóvenes son vulnerables por el hecho de ser jóvenes».

Algo que no comparte en absoluto el diputado, que se muestra contrario a la colectivización de la juventud, cuando, además, ésta abarca legalmente un periodo amplio y diverso que comprende desde los 16 a los 29 años.

El Consejo de la Juventud agrupa únicamente a 32 asociaciones de las casi 500 que hay registradas en la Comunidad de Madrid y «viene a la Asamblea a hacer peticiones en nombre de la juventud», denuncia el diputado que ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) que se debatirá el próximo 14 de diciembre en la comisión de juventud.

IMPUESTOS

Preguntado sobre el revuelo provocado por ERC al pactar como contrapartida al apoyo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del Gobierno terminar con el «paraíso fiscal» de Madrid, Pérez lo califica como «una barbaridad».

Aunque matiza que Vox está a favor de la armonización fiscal en todo el país porque eso equivaldría a la igualdad real de todos los españoles, ésta debería hacerse «a la baja».

Vox propone que únicamente debería haber dos impuestos, uno sobre el consumo y otro sobre el trabajo porque todos los demás son «duplicidades» y reitera que «subir los impuestos en una crisis como esta lo único que provoca es frenar la iniciativa privada».

Sobre los Presupuestos Generales del Estado, Pérez asevera que son «una estafa, basados en prebendas a partidos políticos que lo único que buscan es romper la unidad de España y sacar sus propios réditos y que, en ningún caso, tienen como objetivo paliar la crisis sanitaria, económica y social que atraviesa España».

PANDEMIA

Vox fue este martes el único partido de la oposición que acompañó a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, a la inauguración del hospital de emergencias Enfermera Isabel Zendal.

Sobre este extremo, Pérez opina que, aunque a priori para Vox habría sido más acertado reforzar la atención primaria e invertir en más test y rastreadores, una vez construido es una buena noticia que Madrid vaya a poder contar con un nuevo hospital público.

Además, aunque insiste en que se tendrían que haber hecho desde el principio de la pandemia muchos más test en Madrid, reconoce que otras medidas, como por ejemplo la de los confinamientos por zonas básicas de salud, han dado un buen resultado.

FUTURO

Pérez, quien resta importancia a su juventud y desconoce cuánto tiempo le quedará en política, declara que, a día de hoy, le «apasiona» el proyecto de Vox que ha traído un «soplo de realidad» muy necesario a la política madrileña y española.

«Para nosotros es muy importante la conexión con el mundo real y eso lo tenemos bien porque venimos de ahí», sostiene sobre sobre su Grupo Parlamentario, que apenas tiene un año y medio de vida.

Sobre este hecho explica que, al principio, cuando llegaron a la Asamblea de Madrid desconocían, por la inexperiencia, muchas cosas de la institución.

Sin embargo, han logrado hacer de la necesidad virtud y, frente a ese desconocimiento inicial, estudiaron a fondo los reglamentos y ahora, afirma, son los que más los conocen.