Lunes, 14 de Junio de 2021

El ‘boom’ de la comida a domicilio ha transformado por completo el sector de la gastronomía en todo el mundo. Las cocinas de los restaurantes tradicionales comienzan a quedarse pequeñas para atender a la demanda física y la de ‘delivery’ a la vez y muchos hosteleros prefieren incluso olvidarse de los locales tradicionales y sus desmesurados costes y centrar su negocio en el reparto.

En este contexto, el concepto de las cocinas ‘fantasma’ -cocinas externalizadas de restaurantes en los que preparan las comidas a domicilio- se está prodigando cada vez más, sobre todo en países como India, Estados Unidos o Reino Unido.

En España, concretamente en Madrid, acaba de aterrizar Hive, una start-up que llega a la capital con la firme intención de levantar las alfombras y disipar por completo el oscurantismo que rodea a este negocio y convertirse en referente de un sector que aún están en pañales en nuestro país.

Según explica a Madrid Hoy su fundador, Leopoldo Guzmán, tradicionalmente las cocinas ‘fantasma’ adoptaron ese nombre porque, precisamente, no querían ser vistas.

Se trataba de cocinas instaladas en estructuras prefabricadas, en ocasiones sin cumplir si quiera los mínimos controles alimentarios y de higiene, con la única finalidad de potenciar el negocio ‘delivery’.

Eran pocas y turbias y por eso muchos incluso dudaban de su legalidad pero, poco a poco, han ido creciendo y convirtiéndose en una opción cada vez más atractiva, rentable y segura para los restaurantes.

Guzmán supo ver todo el potencial que tenía este negocio después de que el exdirector ejecutivo de Uber, Travis Kalanick, invirtiera 130 millones de dólares en más de 40 propiedades, como restaurantes cerrados, talleres de reparación de automóviles y almacenes, en casi dos docenas de ciudades para convertirlas en ‘dark kitchens’.

Pero este joven madrileño no quería seguir ese mismo patrón sino darle una vuelta de tuerca al concepto, quitar la coletilla de ‘fantasma’ a este tipo de cocinas y construir su propio ‘mercado virtual’.

Así comenzó a gestarse Hive, allá por 2018, lo que hoy es una realidad tras lograr levantar en su primera ronda de financiación cerrada en junio de 2019 un total de 400.000 euros y adquirir un antiguo mercado cerca de la céntrica Plaza de Castilla de Madrid de 2.300 metros cuadrados, el espacio más grande de toda Europa de este tipo de negocio.

Render de algunas de las cocinas de Hive.

Con capacidad para albergar hasta 45 cocinas y un espacio de ‘taller’ para personas que estén empezando en el mundo de la gastronomía, el empresario insiste en que la mayor virtud de Hive radica en su flexibilidad.

Aunque tenga capacidad para dar cobijo a todas esas cocinas, la start-up se adapta a las necesidades de cada cliente y construye las cocinas a su medida. ¿Qué la quiere más grande o más pequeña? No hay problema.

Además, otra de la grandes diferencias está en su visibilidad. Estas cocinas no tienen nada que ocultar, cumplen estrictamente todos los controles, y, es más, buscan ser vistas y que los clientes puedan encargar la comida in situ o recogerla en el propio local.

En los planes de Guzmán entra también convertirlo en un ‘mercado virtual’, aprovechando las instalaciones que pertenecían a un mercado tradicional construido en 1974, su meta sería combinar las cocinas con puestos de frutas y verduras de los dueños de antiguos puestos, un concepto que se conoce como “dark stores”.

Mientras eso se hace realidad, Hive ya cuenta con sus primeras cuatro cocinas y tiene la vista puesta en su siguiente ronda de financiación, en la que se han puesto como objetivo 3,5 millones de euros para seguir revolucionando un sector que ha llegado para quedarse.