Miércoles, 04 de Agosto de 2021

El presidente de CEIM Confederación Empresarial de Madrid-CEOE y vicepresidente de la patronal española, Miguel Garrido, tiene claro que plantear una subida de impuestos en el escenario en el que se encuentra el país ahora mismo es «absurdo».

Así lo ha afirmado en una entrevista con Madrid Hoy en la que ha hecho un repaso de la «preocupante» situación que atraviesa el tejido empresarial español. Una realidad difícil que, augura, va a ir a peor en los próximos meses porque «la receta que se está aplicando no es la adecuada».

En este sentido, sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE) aprobados este martes en el Consejo de Ministros y que contemplan una subida generalizada de impuestos y una subida récord del gasto público, opina que son medidas que «no van a conseguir el objetivo que ansían y se van a llevar por delante muchas iniciativas empresariales».

Además, Garrido censura que parte de esa subida de la carga impositiva -que, a fin de cuentas, va a recaer en aquellos pocos que hayan logrado sobrevivir y que van a tener que soportar una presión fiscal mucho mayor- sea para subir el sueldo a los funcionarios.

El Gobierno ha anunciado un incremento salarial del 0,9% para los trabajadores públicos, algo que, a juicio del presidente de los empresarios madrileños, no hace sino contribuir a ahondar en la brecha cada vez mayor que existe entre lo público y lo privado.

«No puede ser más inoportuno y más inadecuado, en un momento en el que estamos haciendo todos un sacrificio, especialmente el sector privado», argumenta, aunque matiza que es consciente de «injusticias» que también se viven en el sector público y que muchos de sus trabajadores sí merecerían una subida mucho mayor que la del 0,9%.

Con todo, insiste en que no es el momento de plantear una subida, máxime cuando los funcionarios cuentan con la ventaja de que sus puestos de trabajo están blindados. «Estamos creando dos sociedades distintas, unos privilegiados y otros que están cada vez más expuestos y penalizados«, sostiene.

ESTADO DE ALARMA DE SEIS MESES

Interrogado sobre su opinión sobre la prórroga de seis meses del estado de alarma, el empresario no otorga mucha credibilidad a las predicciones del Gobierno de Pedro Sánchez.

«Yo creo que la credibilidad del Gobierno está cerca de cero pero, sorprendentemente, sigue haciendo vaticinios», manifiesta al tiempo que muestra su incredulidad porque «unas personas que se han equivocado tanto» sigan haciendo «vaticinios» de lo que va a ocurrir, cuando nadie lo sabe.

Garrido no escatima en autocrítica y reconoce que, al igual que la gran mayoría, CEIM también pensó al comienzo de la pandemia que la crisis que traería consigo sería mucho más corta y menos pronunciada.

Pero la triste realidad ha sido otra. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que la tasa de paro del segundo trimestre del año ha subido al 16,3%, 2,3 puntos más que hace un año, con 355.000 desempleados más.

Unos datos que CEIM califica de «desoladores» pero que, además, irán a peor cuando termine la «ficción» de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que ahora mismo no se reflejan en las estadísticas.

«Es de prever que si en los próximos meses no cambia esto, y no tiene pinta, puede haber unas cifras que serán enormemente preocupantes«, lamenta Garrido, quien además considera que las dificultades puestas por el Gobierno para el despido van a terminar llevándose por delante a muchas empresas.

«Esto es artificial porque al final las empresas, por mucho que tú les pongas dificultades al despido si no pueden dar trabajo a sus empleados… Se van a destruir muchos empleos por tratar de evitar esa destrucción de manera artificial, se van a llevar por delante a muchísimas empresas», argumenta.

TOQUE DE QUEDA

Para CEIM, el toque de queda es una solución adecuada que va a la raíz del problema, después de constatarse que uno de los principales focos de contagio se producen en el ámbito privado.

Además, Garrido aplaude que se haya dejado de «demonizar» al castigado sector de la hostelería, que desde el pasado sábado ya puede abrir hasta las doce de la noche. «Es un balón de oxígeno para muchos establecimientos», afirma, aunque reconoce que los sectores más castigados por la pandemia han sido los de ocio nocturno y viajes.

Con todo, insiste en que la clave para la recuperación económica radica en la flexibilidad. «Hay que flexibilizarlo todo, la línea de las administraciones tiene que ir por ahí», concluye.