Martes, 20 de Abril de 2021

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la vicesecretraria general del PSOE, Adriana Lastra, protagonizaron anoche un encontronazo en las redes sociales a cuenta de una fotografía de la líder popular publicada el día anterior en la que aparece tomando algo en una terraza.

En la instantánea, tomada en Cáceres y publicada por el diario El Plural, se puede ver a la regidora relajada y sonriente charlando con unos vecinos mientras toma una cerveza en un bar.

El periodista Max Pradera compartió ayer en su perfil de Twitter el artículo del mentado periódico, en el que resaltan que la jefa del Ejecutivo regional no lleva puesta la mascarilla, con la fotografía acompañado de un comentario en el que compara a Díaz Ayuso con la exalcaldesa de Madrid, Ana Botella.

«¡Como cuando Ana Botella se largó a spa de lujo en Portugal durante el Madrid Arena!», reza el comentario de Pradera en referencia a la polémica que se desató en 2012 cuando la antigua primera edil madrileña viajó al país vecino en plena crisis por la muerte de varias jóvenes durante una fiesta de Halloween en la instalación municipal del Madrid Arena.

Un comentario que ha ofendido a la presidenta que ha querido responder al periodista y aclarar varios extremos. «Una Mahou en un bar de carretera, con mi coche, con mi presupuesto familiar, a 2 horas de Madrid», ha explicado.

A lo que ha agregado, en referencia a las vacaciones de las que ha disfrutado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Lanzarote, ha añadido: «Donde esté un buen palacio pagado por todos los ciudadanos, a horas de Falcon, que se quite todo».

«Perdón por no ser socialista», ha concluido Díaz Ayuso horas antes de que Lastra decidiera responderla en Twitter.

«Conociendo los antecedentes, seguro que la cerveza, el viaje y las vacaciones te salieron gratis, como parece que fue tu estancia en el Room Mate de Sarasola. Aunque eso seguro que lo acabará aclarando la justicia», han sido las palabras de la socialista en las que ha recordado la polémica por la estancia de la presidenta en una habitación de la cadena hotelera propiedad del empresario Kike Sarasola.