Miércoles, 04 de Agosto de 2021

Cristina Martín Jiménez (Sevilla, 1974) es doctora en Comunicación, periodista y escritora y tiene clara cuál es la verdad de la pandemia del coronavirus.

Aunque para conocer esa verdad a fondo es necesario leer su bestseller «La verdad de la pandemia. Quién ha sido y por qué» (Planeta, 2020), la escritora ha tratado de resumirla para esta entrevista con Madrid Hoy.

A su juicio la pandemia es «un plan que tiene como objetivo cambiar el modelo de organización social para terminar con la libertad individual en pos de un falso bien común».

La investigadora, que lleva cerca de veinte años estudiando a las élites del poder, cree que son ellas las que están detrás de una pandemia «diseñada» para imponer una «dictadura» basada en China donde «no existe la libertad».

Martín no niega la existencia del virus pero está convencida, en base a sus averiguaciones, que éste ha sido «modificado artificialmente en un laboratorio».

Pero no se refiere únicamente al laboratorio de Wuhan de donde salió el coronavirus, sino también al «laboratorio de manipulación social» que es el Centro de Dinámicas sociales del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

Según la autora, su director, Alex Pentland, está detrás de la imposición de las mascarillas y del distanciamiento social y es quien defiende que que solo podríamos volver a la normalidad cuando sacrifiquemos nuestras libertades individuales en pos de un bien común.

Otro de los protagonistas de esta trama es el filántropo y creador de Microsoft, Bill Gates, el «gran tirano» de la historia y razón por la cuál muchas veces se trata de «ridiculizar» a las personas que lo critican.

«Nos tratan de ridiculizar por decir la verdad sobre Bill Gates utilizando la retórica del lenguaje porque están todos bajo su ala financiera. Por ejemplo, en septiembre del año pasado Pedro Sánchez prometió donar a la Fundación Gates 400 millones de euros«, afirma.

Para la autora la clave de que las masas no se rebelen ante esta plandemia y que los ciudadanos se hayan convertido en normópatas se encuentra en los medios de comunicación y, más concretamente, en quién controla los medios de comunicación.

«Los propietarios son los fondos financieros que solo permiten que se difundan en sus grandes conglomerados la versión oficial del poder. Los propietarios son los que eligen los mensajes con los que van a domesticar a la población y escogen a lo que llamamos dioses y diablos mediáticos», explica.

«Los siete conglomerados mediáticos que controlan estos fondos están manipulando y difundiendo los mensajes que recibe toda la población mundial. Así sí puedes engañarlos, hacerles creer que hay una pandemia. Eso de la pluralidad informativa ya no existe. El periodismo tiene dueño», apostilla.

Martín lamenta que ha vidido la censura de los grandes medios en sus propias carnes. Con la «La Verdad de la Pandemia» señala que, a pesar de haber superado las diez ediciones con una de las editoriales más influyentes del mundo como es Planeta, no ha sido invitada a ningún plató de televisión y le han censurado por «contenido» entrevistas ya realizadas y preparadas para su publicación.

Además, su libro «Los amos del mundo están al acecho» (Temas de Hoy, 2017), primer libro publicado en el mundo acerca del Club Bilderberg, fue censurado durante años hasta convertirse en otro bestseller de esta autora que ha escrito diez obras y está ya trabajando en la siguiente.

Esa censura es algo que le duele especialmente porque no es «ninguna friki que se le haya ocurrido esto» sino una «doctora en comunicación con una tesis doctoral Cum Laude y con casi dos décadas de investigación a las espaldas».

Con todo, esos años de predicar en el desierto quedaron atrás y la autora se siente ahora muy «orgullosa y esperanzada» con la tremenda acogida de su último libro que pone de manifiesto la «sed de conocimiento» que tiene ahora mismo la ciudadanía.

Y ¿qué es el Club Bilderbeg en el que Martín es especialista? «Es una alianza entre las elites norteamericanas y canadienses que se crea después de la Segunda Guerra Mundial para diseñar el mundo. Eso lo podemos leer en sus actas. De ahí surge una nueva clase social que son las élites globalistas que se unen para crear un nuevo orden mundial. Ellos tienen una visión del mundo que divide a las personas entre dominadores y dominados y ellos diseñan armas para debilitar a la población y fortalecer el poder financiero y el poder político».

La autora está convencida de que el club está detrás de la «plandemia» y que la «obsesión» que hay ahora con la vacuna responde a su intención de conseguir «la sumisión de todo el mundo».

Su cruzada contra la vacuna es abierta porque, opina, «si aceptásemos la vacunación obligatoria romperían la barrera de la libertad individual, que es lo que quieren conseguir. Pasaríamos a un comunismo, dictadura, imposición, tiranía. Perderíamos la libertad individual en pos de ese falso bien común».

Martín tiene claro que cuando se habla de una tercera ola no es más que un acto de «propaganda» para presionar con la vacuna y terminar de imponer «su modelo de sociedad, el nuevo orden mundial, la nueva normalidad, el reseteo» y lograr «una sociedad donde existan unas elites financieras, económicas, políticas, intelectuales que decidan por el pueblo entero y el pueblo totalmente sometido a los dictámenes de estas elites. Quieren un control del mundo».

La periodista considera que esta imposición se combate «a través del conocimiento», con una sociedad civil formada y, sobre todo, valiente capaz de organizarse contra estas élites globalistas que pretenden dominarlo todo.