Miércoles, 04 de Agosto de 2021

La pandemia que nos ha tocado vivir este 2020 ha obligado a infinidad de empresas a reinventarse y a tratar de buscar nuevas líneas de negocio ante el giro de 360 grados que ha dado la vida tal y como la conocíamos.

Es el caso de Leticia Salinero y su empresa familiar de fotos de bodas, Click10. Una compañía que en sus veintitrés años de historia nunca se había visto en una tesitura como la actual.

Aunque Leticia reconoce en una entrevista con Madrid Hoy que «gracias a Dios», a pesar de los tiempos que corren, han podido seguir fotografiando a los novios más valerosos que han decidido casarse en estos meses, es una realidad que el número de trabajos ha descendido.

«Otros años nos vemos obligados a decir que no a cientos de bodas porque no tenemos capacidad para hacerlas, este año ese problema ha disminuido y, al mismo tiempo, hemos podido seguir trabajando», explica.

Con todo, y a pesar de que Salinero insiste en su suerte por haber podido continuar fotografiando bodas, muchas se han pospuesto o cancelado y eso le ha permitido embarcarse en una nueva aventura empresarial: las citas a ciegas.

Todo comenzó en el mes de octubre, relata a este periódico, cuando una amiga le comentó la idea. ¿Por qué no utilizar ese tiempo extra que ha brindado el covid para organizar citas a ciegas? Y, ¿quién sabe?, que de ahí salga una boda que Click10 pueda fotografiar y todas las partes salgan ganando. Una inversión a futuro donde las haya.

Pues dicho y hecho. Aunque Leticia reconoce que en un principio le abrumó un poco la idea, días después, con esa personalidad arrolladora y la habilidad social que le caracteriza, decidió lanzarse a la piscina.

Y comenzó un trabajo ímprobo ante la tremenda acogida de la iniciativa. Más de 3.500 personas se han apuntado en los dos meses que han transcurrido desde que puso en marcha la iniciativa, con más de medio centenar de citas grupales (cumpliendo el máximo de seis personas por mesa) organizadas.

Al cierre de su «primera temporada», Leticia reflexiona sobre el impacto de una ocurrencia que comenzó como un mero divertimento y se ha convertido en un escaparate con el que ha captado a miles de nuevos seguidores en sus redes sociales y, sobre todo, ha ayudado a la gente a abrir sus horizontes sociales y a pasar un buen rato.

Tal ha sido el éxito que otros negocios del mundo de las bodas le han copiado la idea y se ha desatado en Madrid un boom de citas a ciegas grupales nunca antes visto.

Click10 ya está trabajando en su segunda temporada, que arrancará con el nuevo año, y en la que el sistema va a estar mucho más profesionalizado, porque hasta ahora lo han hecho todo de manera manual.

Leticia confía en que en 2021, el que ha sido su gran proyecto de este año tan extraño pueda continuar dándole las alegrías personales que le ha proporcionado hasta ahora y, si además, puede sacarle alguna rentabilidad, mejor que mejor.