Lunes, 20 de Septiembre de 2021

¡Hola gente de la neblina! Si te suena esta frase, es que conoces a Ana Brito (Madrid, 1990). Cosa que, por otra parte, es altamente probable teniendo en cuenta que se ha convertido en un auténtico fenómeno en Instagram gracias a sus vídeos, que suman cientos de miles de visualizaciones.

Su perfil en esta red social (@elshowdebriten) cuenta con veinte mil seguidores, o «nebliners» como le gusta a ella llamarles haciendo gala de su particular lenguaje en el que también se encuentran grandes éxitos como «jefry», «jefrina», «el aborto de las gallinas» o «el alto», para referirse a su novio.

Pero Ana no es una «influencer» más, ni siquiera es «influencer», sino que utiliza su perfil como trampolín para darse a conocer y cumplir su verdadero sueño: tener su propio show.

Está decidida a convertirse en la Ellen DeGeneres española y para llegar hasta ahí tiene muy claro cómo va a hacerlo. Aunque una de las cosas que más le caracteriza es su humor, cuando se trata de hablar de «su imperio» -como en broma se refiere a todos sus proyectos- sabe ponerse seria.

Según explica en una entrevista con Madrid Hoy, cuando se quedó sin trabajo decidió dejar de procrastinar algo que le había rondado la cabeza desde hace años: explotar su vena más humorística.

Desde hacía años, tenía un blog donde iba subiendo desternillantes entradas y, sobre todo, hacía reír en el día a día a las personas de su alrededor. Hasta que llegó el paro el pasado mes de junio y decidió ponerse el mundo por montera y comenzar la andadura hacia su propio show.

Consciente de cómo funcionan las productoras (ha trabajado en ellas durante muchos años), Ana decidió pronto que lo que quería era autoproducirse. ¿Qué le hacía falta? Dinero.

Para ello, ni corta ni perezosa, comenzó un crowdfunding con el objetivo de recaudar, entre su fiel comunidad de seguidores en Instagram a los que hace reír cada día, 15.000 euros.

No solo logró el objetivo, sino que lo superó. Una gesta que le hace emocionarse porque se había lanzado a pedir ese apoyo económico sin ninguna garantía de que fuera a salir adelante. Pero, como casi todo lo que se propone, lo consiguió.

Con ese dinero ya ha podido empezar a comprar el material técnico necesario y rodearse de un pequeño equipo para comenzar a construir, de verdad, su programa. Un show en el que habrá humor, entrevistas, pruebas y todo lo que salga de la prolífica imaginación de su creadora.

Una imaginación que ya ha puesto de manifiesto en las decenas de vídeos de los temas mas variados, desde anécdotas personales a caricaturas de formas de vestir, de trabajar, supersticiones, viajes… y su mayor éxito, Formentera.

Pero es que la cosa no acaba ahí, Ana tiene claro que, mientras sigue preparando su show, va a seguir explotando su vena artística en otros platós como… ¿Masterchef?

Estaremos atentos…